Reconocimiento a los lectores y lectoras de bibliotecas

Gente que Lee

Gente que Lee es un proyecto de las bibliotecas Comfama que explora las distintas formas de lectura, los hábitos lectores y las comunidades que nacen alrededor de los libros.

Cabecera Gente que Lee
  • Cronista del Día
  • Románticos del Papel
  • Sembradores de Historias
  • Lee para Otros
  • Navegantes Digitales
  • ¿Qué es Gente que lee?

Declaramos que amamos a la Gente que Lee. Amamos a quienes meten papeles entre las páginas de un libro para volver después a una frase. A quienes llegan cada mañana de primero a las bibliotecas para leer periódicos y terminar discutiendo de política con desconocidos. A quienes leen historias sin importar si están detrás de una pantalla o en un material impreso. A quienes leen en voz alta para otros porque no se aguantan las ganas de compartir el asombro.

¿Qué es ser lector o lectora?

La diversidad en esta materia es amplia y los contrastes proliferan. Están quienes leen en silencio y quienes necesitan decir en voz alta lo que van leyendo. Quienes empiezan un libro y nunca lo terminan, y quienes vuelven al mismo una y otra vez. Es una práctica con muchos matices. Basta conocer la historia de algunos lectores y lectoras para darse cuenta.

Cronista del día

Jhon Emilio Gómez, de ochenta y ocho años, es una de las primeras personas en llegar cada mañana a la Biblioteca Comfama Claustro. Despliega varios periódicos antes de empezar. No lee uno solo. Compara. Le interesan las editoriales, las posturas, las diferencias entre versiones. Habla de imparcialidad, pero reconoce que todo tiene un sesgo. Por eso busca más de una mirada. Lo que lee se convierte en conversación con otros usuarios: debates sobre política, sobre lo que ocurre en el país. Entre titulares y columnas, Jhon convierte la actualidad en reflexión. Al día siguiente vuelve y repite la rutina. cuenta.

Románticos del papel

En la Biblioteca Comfama de Itagüí existe un club de lectura llamado Al borde de la palabra. María Teresa Acevedo, de sesenta años, es una de sus integrantes. Ella dice que uno de sus momentos favoritos en este grupo es cuando eligen la siguiente lectura: ir a buscar el libro, mirar cuál edición llevar, decidir si lo presta o lo compra. Ese recorrido hace parte también de la lectura. “Entonces yo los rayo y les coloco cositas”, dice. Entre las páginas pone notas sobre post its, subraya lo que más la conmueve y escribe en una libreta lo que le quedó de esa lectura. No hay distancia entre ella y el libro: hay intervención, un contacto directo. También los cuida. Desde que aprendió a bordar en la biblioteca, hace fundas para protegerlos; y a veces, las regala a sus seres cercanos.

Sembradores de historias

También están los lectores que les gusta que los libros circulen. Recomiendan, donan, conectan a otros con nuevas lecturas. Cada libro que comparte es una semilla que germina en nuevas manos. Don Carlos de ochenta y cuatro años, usuario de la Biblioteca Comfama Pedregal, aprendió ese gesto de su madre. La recuerda leyendo en el quicio de la puerta después de hacer el oficio. Cuando los terminaba, se los prestaba a Carlos para que él también los leyera. Ese movimiento —leer y entregar— se volvió parte de su vida. Hoy su casa está llena de libros que van y vienen. En el Club de Lectura Amalgama, los demás integrantes saben que pueden preguntarle qué leer. Presta sus libros, aunque no siempre regresen. Lo sabe y lo dice con humor: “Hay dos clases de bobos, el que presta un libro y el que lo devuelve”. Aun así, sigue haciéndolo. Porque en ese gesto está lo que importa: que el libro llegue a otro, que la historia continúe.

Lee para Otros

Luciana Jaramillo tiene once años y hace parte del club infantil de la Biblioteca Comfama Aranjuez José Epifanio Mejía. Cuando lee, lo hace en voz alta. “Me gusta que se teletransporten en ese mundo de la lectura”, dice. No se trata solo de pasar palabras, sino de hacer que otros entren en la historia. Lee a Julio Verne, historias de misterio, viajes. Pero lo que más disfruta es leer sus propios textos. Desde pequeña dice que quiere ser escritora, y esa intención atraviesa todo. En el club ha encontrado oyentes, otros niños que escuchan, comentan, responden. Leer, para ella, es un acto compartido.

Navegantes digitales

Valentina Londoño, de veintisiete años, empezó leyendo en Wattpad. Desde ahí encontró autores autopublicados y construyó una red de lectura que sigue creciendo. “Creo que digital uno puede llegar a más personas, a más rincones”, dice. Ella ve a la tecnología como una aliada de la imaginación. Abrió un perfil en Instagram donde publica reseñas, comparte frases, vuelve sobre lo que leyó. En 2023 creó Filvirtual, una feria donde autores autopublicados de distintos países presentan sus libros en encuentros virtuales. Cuando guarda una frase en su celular, no la deja ahí. La convierte en imagen, en publicación, en memoria. Para Valentina leer es también eso: encontrar una forma de que el texto siga moviéndose.

¿Qué es Gente que Lee?

Antes del lector, siempre hay una escena. Una madre leyendo en la puerta. Un padre que lleva libros a la casa. Un club donde alguien recomienda un título. Nadie llega solo a la lectura. Además, lo que entendemos por leer se está transformando.

Gente que lee es una declaración de amor a la comunión entre los y las lectoras. Y también es una exploración de las distintas formas de leer