La lenta poesía de lo cotidiano
La naturaleza es de ritmos lentos y cíclicos, no se afana. Hace lo que sabe que debe hacer y para eso se toma el tiempo justo, ni más ni menos. Va despacio, respira, va y vuelve, como las olas, las veces necesarias. Así también, la humanidad ha ritualizado el tiempo y a través de las artes ha buscado profundizar y expandir su sensibilidad más allá del desarrollo de destrezas para desempeñar un oficio o servicio con un fin lucrativo.
En algunas culturas de pensamiento oriental, se han creado y cultivado saberes que nos acercan a tener una conexión presente y profunda con nosotros mismos y lo que nos rodea. Sonidos más pausados y cercanos a la naturaleza. Viviendas y ciudades con jardines que evocan la contemplación. Respiración honda y lenta. Religiones que practican la atención plena como parte de su cotidianidad. Un sinnúmero de movimientos corporales pausados y repetitivos que buscan conectar cuerpo y mente. Han entendido la salud como armonía y equilibrio entre los diferentes componentes físicos del cuerpo y lo que lo rodea. Y todo esto lo han expresado en composiciones textuales, audiovisuales y obras, que buscan siempre capturar breves instantes de la naturaleza y la vida cotidiana en formas poéticas.
La acumulación del capital y la búsqueda de la verdad a través de la lógica y la razón, han sido ejes fundantes de la mayoría de las culturas occidentales. Camino que nos ha llevado a un presente vertiginoso, con excesos de información y bienes. En medio de este caos, también nos queda volver a la poesía de la cotidianidad como antídoto a la desconexión de la vida. Fijar la mirada en los ciclos naturales y aprender de sus ritmos. Darnos la oportunidad y el tiempo de dialogar con textos que nos hablan sobre desacelerar el tiempo, recordar lo humano de la existencia, motivar la imaginación y retornar al deseo vital de crear. Instantes sin esperar nada a cambio. Sin transacciones. Sin ahorro. La pausa como resistencia a un mundo acelerado. Solo jugar por jugar.
¿Qué es La Pausa?
Una instalación habitable y efímera, pensada como un espacio de encuentro consigo mismo y con la ciudad. Está hecha para ser vivida: puede sentarse, descansar, leer, contemplar o simplemente dejar pasar el tiempo. Cada visitante puede hacer una pausa, respirar, pensar o dejarse llevar por la curiosidad.
Diseñada para lugares de tránsito, como una estación del Metro de Medellín, esta instalación está abierta a todas las personas, sin distinción. Su carácter accesible y temporal invita a habitarla de forma espontánea, transformando el paso apresurado en una experiencia de tranquilidad y reflexión.
Los elementos que la componen —andamios livianos, hamacas, lámparas, estantes y parasoles— evocan diversas formas de moverse, habitar, leer y transitar la ciudad. Esta estructura, tan urbana como acogedora, nos recuerda que siempre es posible detenerse un momento y reconectar con lo esencial.
Le invitamos a tomarse un respiro. Si lo desea, elija uno de los textos disponibles a continuación. Acomódese y tómese su tiempo.














.png?u=https%3A%2F%2Fimages.ctfassets.net%2Fjecnfi8tljxk%2F1jfoYUDFNGMre2T8xJeIe0%2Ffec8374b3ebb6fc7cc9e5099dd68e1c2%2FFoto_de_Alejandro_Vasquez_1__1_.png&a=w%3D870%26h%3D590%26fm%3Dpng%26q%3D80&cd=2025-07-07T16%3A34%3A24.904Z)

.png?u=https%3A%2F%2Fimages.ctfassets.net%2Fjecnfi8tljxk%2F3uxZUOS4JnBF3N5DGeCJhn%2F863ef78378a28444b5879e2f12c7ded3%2FCabcera_Medelli%C3%8C_n_en_100_palabras__1_.png&a=w%3D870%26h%3D590%26fm%3Dpng%26q%3D80&cd=2025-07-07T15%3A16%3A01.819Z)
.png?u=https%3A%2F%2Fimages.ctfassets.net%2Fjecnfi8tljxk%2F6lbpGcQlZsUgF70c3ujxiW%2F573f8a8a32b7d21d191f91289310ed9a%2FCabecera_Portada_del_libro_En_la_ciudad_a_los_espantos_les_da_miedo_salir_-_Hel%C3%AD_Ram%C3%ADrez__1_.png&a=w%3D870%26h%3D590%26fm%3Dpng%26q%3D80&cd=2025-02-27T14%3A03%3A51.707Z)