Entre murmullos de tiples que se mezclan con los vientos gélidos y el olor filtrado de pandequesos de maíz, se celebró en Marinilla la premiación de la quinta versión del concurso de cuentos Antioquia Reimaginada. Por lo tanto, te traemos cinco consejos de escritura propuestos por los preelectores y Secretos para contar, aliados del concurso.

Para esta edición tuvimos historias cargadas de mitos y leyendas propios de cada región; relatos familiares que llevan peso de la herencia; cuentos en los que los animales y la naturaleza son protagonistas de sus propias historias; y narraciones desoladas que pintan las violencias políticas y de género. En esta versión se recibieron 2564 cuentos de 96 municipios diferentes, entre todos esos, después de un filtro por prelectores, los escritores jurados: Lorena Salazar Masso, Guillermo Cardona Marín y Fátima Vélez eligieron treinta cuentos para las categorías: infantil, juvenil y adulto, pero solo nueve fueron los ganadores.
“A mí me parece muy interesante el concurso de cuentos, es como leer las voces que habitan las montañas”, confiesa Daniel Álvarez —Gestor Editorial de Secretos para contar—. Una fundación que, en alianza con Comfama, permite ampliar la visibilidad del concurso en el departamento, para consolidar las narrativas del territorio desde las voces de las personas que lo habitan. Con actividades de promoción de lectura, ayudan a que los relatos de la montaña, el valle, el río, el campo y el mar se materialicen en una historia corta que represente la forma de habitar un territorio diverso que siempre permite reimaginarse.

1. Las historias son de todos
Quizás el primer consejo suene un poco obvio, un lugar común que ya se ha leído, pero es importante quitarle el miedo a la escritura, a contar una historia, como menciona Daniel: “A veces, los productos literarios están puestos en pedestales muy altos”. Se suele ver al escritor como un iluminado, un puente entre el lápiz y la musa, pero “las historias hacen parte de la vida cotidiana, todos los seres humanos contamos historias”.
La cosa por Emmanuel Gómez Gallego - Primer puesto categoría juvenil.
2. Afina la mirada
Para comenzar una historia primero hay que afinar la mirada, como sugirió Valentina Vélez —preelectora —: “No es necesario ser un gran escritor, no es necesario tener las palabras más elaboradas, es solo tener la mirada fija en los detalles que acontecen en nuestra cotidianidad”. Hay que saber captar la esencia de lo que sucede, no se necesita narrar los acontecimientos más significativos. A veces, al preparar el desayuno, se puede encontrar una historia que solía estar oculta:
Ocho horas de Carol Parra Hernández - Segundo puesto categoría juvenil.
3. Piensa la historia como una fotografía
Sin embargo, para escribir el cuento se debe tener presente su extensión, así se ajustan más fácil las palabras y las oraciones. En Antioquia Reimaginada la extensión máxima son 500 palabras; por esto Jonathan Salazar —preelector— propuso: “pensar la historia como si fuera una fotografía, ya que es un cuento corto traten no de contar una historia completa sino de retratar un momento, qué fue lo que se sintió, qué fue lo que se pensó y claro, cuál es la intención que se quiere generar en el lector contando esa historia o retratando ese momento”. Nada debe ser fortuito, los elementos narrativos deben tener un desenlace, si algo se va a presentar es porque va a tener una influencia en la historia.
La tumba de Daniel Felipe Gómez - Primer puesto categoría adultos.
4. Léanse y déjense leer
Si bien al escribir se suele preferir la soledad, algunos buscan el silencio absoluto, otros un ruido arrullador, el proceso de creación de un cuento puede ser un acto colectivo. A veces nuestras mismas palabras nos agobian y nublan el juicio, pero pueden entrar amigos o maestros para disolver esa bruma: “busquen otras personas aparte que los puedan leer, unas personas que les puedan dar una nueva perspectiva, que les diga esta parte como que no se entiende, especifica un poquito más acá, de pronto si cambias este párrafo”, comentó Andrea Peláez —preelectora.
Jardín de Marco Fidel Suárez Bedoya - Segundo puesto categoría adultos.
5. Para narrar hay que reimaginar
"Reimaginar" significa "volver a imaginar", es cambiar las ideas y formas con las que antes concebíamos un lugar, una persona, un pensamiento. Los nutrimos de nuevas aristas, de distintos ángulos que permitan ampliar el espectro de su consciencia. Reimaginamos para mostrar las cosas no como son, sino como deberían ser. Eso es la literatura, un espacio ficcional que nos permite reescribir los hechos, contarlos como nos gustaría y empaparlos con un poco de nosotros. Eso mismo le enseñó El Quijote a su Sancho: “El poeta puede cantar o contar las cosas no como fueron, sino como deberían ser”. Por eso es importante que cada subregión se reimagine, se narre y se lean entre sí, para que reconozcan otras geografías, otros climas, otras historias.

La gente debería estar convencida de que puede contar una historia y puede escribir un cuento, porque hace parte de su carne, y de su vida, y porque el lenguaje es, digamos, algo que nos une a todos —Daniel Álvarez Gestor Editorial Secretos Para Contar.
Si quieres participar en Antioquia Reimaginada 2025 puedes consultar las bases del concurso aquí.

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