Imagina que trabajas durante el día, vives lejos y aun así quieres estudiar desarrollo de software. Sabes que abre puertas, pero no puedes desplazarte cinco días a la semana. Durante años, las opciones fueron pocas: en Antioquia toda la oferta técnica laboral en sistemas era presencial, justo cuando el trabajo remoto ya era una realidad. Para el24 %de los jóvenes colombianos entre 15 y 24 años que estudia y trabaja, la flexibilidad no es un beneficio, sino una condición para continuar su formación. En el Cesde, institución de educación técnica de Comfama, esa realidad dejó de ser un dato y se convirtió en una inquietud compartida. Poco a poco tomó la forma de una pregunta concreta: ¿cómo preparar talento para un mundo digital con esquemas educativos que seguían siendo, en su mayoría, presenciales?
El riesgo era claro: sin transformar la educación, miles de jóvenes podrían ver aplazado su progreso. No por falta de talento, sino por no encontrar una oferta ajustada a sus tiempos o a su lugar de residencia. En un sector que crece con rapidez, quedarse por fuera significa perder oportunidades reales de movilidad laboral. De esa tensión detectada en el mercado nació una decisión estratégica: convertir-se en la primera Institución de Educación para el Trabajo y el Desarrollo Humano (IETDH) en Antioquia en recibir la aprobación de la Secretaría de Educación de Medellín para ofrecer un programa Técnico Laboral como Asistente en Desarrollo de Software en modalidad a distancia.
«La modalidad a distancia no fue simplemente virtualizar contenidos. Fue rediseñar la experiencia formativa completa, sin renunciar a la rigurosidad académica ni al acompañamiento cercano que nos caracteriza», afirma Belkis Torres, directora académica (e) del Cesde.
El proceso tomó casi ocho meses: actualizar el Proyecto Educativo Institucional, obtener la resolución oficial, ajustar el modelo pedagógico, fortalecer la plataforma e-Cesde e integrar herramientas como Platzi y Slang para potenciar competencias técnicas e inglés para el trabajo, incorporando además tecnologías que en la actualidad son habilitadoras del empleo.
El mayor desafío fue cultural. Hubo dudas y escepticismo: ¿podemos ofrecer la virtualidad con criterios de alta calidad?, ¿es-tamos preparados para este paso? Esas preguntas atravesaron a toda la institución. La conversación se convirtió en un trabajo coordinado: siete áreas —Rectoría, Dirección Académica, Tecnología, Comunidades Digitales, Conexión de Negocios, Comunicaciones y el frente Administrativo y Financiero— asumieron responsabilidades para garantizar que las 694 horas de formación mantuvieran el mismo rigor en modalidad a distancia, en un proceso donde nada se improvisó. El resultado no estaba garantizado. La Secretaría de Educación solo ha aprobado seis programas a distancia en distintas áreas, y el de Cesde es el único en Desarrollo de Software entre más de 45 programas tecnológicos en Medellín. Esta aprobación es un reconocimiento formal a su calidad académica. Más allá del reconocimiento, el impacto ya comenzó. En marzo de 2026 inició la primera cohorte con 27 estudiantes que actualmente se forman en Desarrollo de Softwarecon la misma calidad y rigor, sin que la presencialidad sea una barrera para su progreso.
Las empresas como aliadas del aprendizaje
Para que la educación técnica responda a la realidad del territorio, la articulación con las empresas es clave. Por esto, el hito de Cesde en ser la primera institución técnica laboral en Antioquia en recibir la aprobación de la Secretaría de Educación de Medellín para ofrecer un programa Técnico Laboral virtual en Desarrollo de Software de Antioquia, es también gracias a este engranaje con las organizaciones. “Tenemos diálogo permanente, mediante este identificamos necesidades productivas, tendencias del mercado y perfiles profesionales requeridos”, explica Belkis Torres.
“Nosotros hacemos mesas de trabajo con las empresas que nos permite recolectar datos claros sobre qué está pasando con las distintas disciplinas como, por ejemplo: sector productivo, fomento de pensamiento crítico, resolución de problemas, formación en competencias digitales, entendimiento de IA y su impacto en las demás disciplinas, inglés, entre otras, y una vez tenemos esa información pasamos a la fase de diseño de programas”, concluye Torres.
Algunas cifras:
21.854 matrículas en programas técnicos laborales, un crecimiento del 16 %frente a 2024, con una oferta de 30 programas técnicos en las diferentes sedes.
El 66% de los estudiantes consigue empleo durante el primer año después de graduarse y, de estos, el 38% obtuvo su trabajo gracias a la alianza del Cesde con la bolsa de empleo de Comfama



