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Una decisión familiar que transformó un camino

Sofía Pajón nunca olvidará el cumpleaños de su abuela en noviembre de 2023. Ese día, mientras la familia celebraba, escuchó por primera vez el nombre de Cosmo Schools. Esa conversación cambiaría su rumbo.

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Decían que en este colegio buscaban el bienestar de los estudiantes y que era una metodología diferente, recuerda Sofía, hoy de 17 años. Entonces cursaba noveno grado en un colegio en Copacabana donde sentía que no desarrollaba su potencial. Se imaginaba aprendiendo por proyectos, con mayor autonomía y en una comunidad donde pudiera elegir y explorar. Cuando Sofía escuchó por primera vez el nombre de Cosmo, la red apenas comenzaba.

Cuando Sofía escuchó por primera vez el nombre de Cosmo, la red apenas comenzaba. En 2020 eran 19 estudiantes; cinco años después, cerca de 5.000 jóvenes hacen parte de este proyecto que pasó de 4 mentores a más de 420 y hoy acompaña a miles de familias. No era solo un cambio de colegio: era entrar a una comunidad en expansión.

«Nos enteramos de Cosmo Schools y nos gustó la importancia que le dan al bienestar emocional y la calidad educativa», dice Sofía. Siempre en plural. Son cuatro: ella, su perrita Wanda y sus papás, Ana y Jaime. Allí las decisiones se conversan y antes de hacerlo sobre este tema, había asuntos por resolver: no perder el cupo en el antiguo colegio, postularse a una beca y resolver el transporte, pues la sede en Bello quedaba al doble de distancia

La conversación se amplió: tías, abuelos, amigos. Lo que parecía una decisión académica se volvió una movilización familiar. Se mudaron de casa, aún en Copacabana, pero lejos de los abuelos. Durante dos años, el transporte fue un rompecabezas: primero el cuñado de su mejor amiga, luego el abuelo de un compañero y en días de pico y placa, el tío político.

El ingreso a Cosmo no eliminó las dudas. Sofía atravesó meses de entusiasmo y nostalgia. Llegar nueva a dos años de graduarse no era menor. Pronto empezó a experimentar lo que la había llevado a Cosmo: aprender por proyectos, elegir rutas, conectarla secundaria con la educación terciaria. Así decidió iniciar la técnica en Diseño Gráfico en Cesde mientras terminaba el colegio.

Cuando atravesó momentos difíciles, encontró acompañamiento. Los mentores y el equipo psicosocial estuvieron disponibles. Lo que comenzó como una apuesta familiar se convirtió en una red que la sostuvo: docentes, orientadores, compañeros y el ecosistema que conecta Cosmo con Cesde.

El 27 de noviembre de 2025 fue la graduación en el Teatro Comfama. Sus papás y su novio estaban ahí, pero en su memoria estaban los abuelos y los tíos, quienes prestaron el carro y ajustaron horarios para que el transporte fuera posible. Mientras sonaba «Invierno» de Vivaldi, comprendió algo importante: no se graduó sola.

En 2025 Abrimos dos centros de experiencias Cosmo: uno en El Poblado y otro en Itagüí. Estas sedes se suman a las que tenemos en el Centro, Laureles, Envigado, Bello, Robledo, Llanogrande, Rionegro, Cristo Rey y Barrio Colombia.