¿Impuestos más altos en Colombia: Impacto en alimentos y bebidas?
¿Impuestos más altos en Colombia: Impacto en alimentos y bebidas?
En noviembre de 2022, Colombia marcó un acontecimiento significativo en su política fiscal con la implementación de una nueva reforma tributaria desde el 1 de noviembre de 2023. Esta reforma introdujo un impuesto específico dirigido a alimentos y bebidas altamente procesados, especialmente aquellos con altos niveles de azúcar. El objetivo principal de esta legislación es combatir problemas de salud pública como la obesidad, la diabetes y las caries dentales, fomentando así una reducción en el consumo de estos productos nocivos para la salud.
Detalles cruciales de la reforma
Bebidas azucaradas:
Exenciones: las bebidas con menos de 6 gramos de azúcar por cada 100 mililitros quedan exentas.
Impuesto progresivo: las que contienen entre 6 y 9.99 gramos de azúcar por 100 mililitros pagan 18 pesos colombianos por cada 100 mililitros en 2023, incrementándose a 28 pesos en 2024 y 38 pesos en 2025. Las que superan los 10 gramos de azúcar enfrentan un impuesto aún mayor.
Alimentos procesados:
Aplicación: se aplica a productos con altos niveles de sodio, azúcares y grasas saturadas.
Incremento gradual: la tarifa inicial del 10% en 2023 subirá al 15% en 2024 y al 20% en 2025.
¿Para qué bebidas en específico aplica el impuesto, según la legislación?
Bebidas gaseosas o carbonatadas.
Bebidas a base de malta.
Bebidas tipo té o café.
Bebidas a base de fruta en cualquier concentración.
Refrescos, zumos (jugos) y néctares de fruta.
Bebidas energizantes.
Bebidas deportivas.
Refrescos, aguas saborizadas y mezclas en polvo.
¿Qué impacto tiene la reforma para las PYMES?
Este cambio fiscal influye en los hábitos de consumo y representa un desafío para algunas de las pequeñas y medianas empresas (PYMES). En especial las relacionadas con la producción de estos alimentos o que los utilizan como parte de sus procesos. Es vital que estas empresas se familiaricen con las nuevas tarifas y su aplicación para planificar adecuadamente sus estrategias financieras y de precios. La adaptación a las nuevas tendencias de consumo resultantes de estos impuestos es crucial para su supervivencia y éxito en el mercado.
La implementación de este impuesto señala un punto de inflexión en la política fiscal y de salud de Colombia. Si bien su objetivo principal es fomentar una alimentación más saludable, también abre un abanico de oportunidades y desafíos para las PYMES en su proceso de adaptación a un entorno empresarial en constante evolución. Mantenerse actualizado y adaptarse a estas normativas es esencial para asegurar la sostenibilidad y el crecimiento empresarial en el cambiante panorama económico colombiano.