Diez años pueden ser una buena perspectiva para mirar cómo cambia una organización, qué decisiones sostiene y cómo amplía sus capacidades para seguir cumpliendo su propósito. Los últimos diez años de Comfama pueden leerse desde ahí: como una década de transformación, crecimiento y nuevas apuestas por el futuro.
En 2015 acompañábamos a 977.000 trabajadores y cerca de 79.000 empresas. Al cerrar 2025, llegamos a más de 1,5 millones de trabajadores y casi 128.000 empresas. Nuestra presencia en Antioquia también se fortaleció: pasamos de 96 a más de 200 espacios de encuentro en el departamento.
Estamos más cerca de nuestros afiliados
Estar cerca significa mucho más que tener una sede. Significa escuchar y aprender de las familias y las comunidades para adaptar nuestras capacidades a lo que ellas en realidad necesitan.
Así hemos entendido que el desarrollo de Antioquia ocurre también lejos del área metropolitana y que una caja de compensación puede tener un papel activo en esa transformación.
En Urabá, por ejemplo, pasamos de un Centro Integral de Salud a diez. Y al adquirir la totalidad de la Clínica Panamericana en 2021, fortalecimos nuestra capacidad para llevar atención de alta complejidad a la región: en 2025, la Clínica realizó más de 290.000 atenciones.
En el Suroeste abrimos nuevas sedes en municipios como Amagá, Andes, Fredonia, Jericó, La Pintada, Santa Bárbara, Támesis y Urrao. También llegamos con nuevos espacios de atención y recreación a territorios como Turbo, Segovia, El Bagre, Rionegro y Apartadó.
Pero ampliar nuestra presencia en las regiones no ha significado dejar de lado al Área Metropolitana: en los últimos cinco años habilitamos 15 nuevos espacios en la ciudad, entre ellos las sedes de La Estrella y Sabaneta, que abrimos en 2026 con una capacidad para atender a más de 65.000 personas al año, entre ambas.
Habitar es mucho más que tener un techo
En Comfama somos compañía y apoyo para hacer realidad los grandes proyectos de las familias antioqueñas.
Por eso nos emociona tanto contar que durante estos diez años entregamos subsidios de vivienda a cerca de 26.000 familias; y que otras 7.500 encontraron en el crédito hipotecario de Comfama una manera de completar ese camino.
Pero nuestro trabajo aborda más que el subsidio y el crédito: 1.600 familias encontraron su hogar en 11 proyectos de vivienda que desarrollamos junto a constructores y aliados.
La recreación es parte del bienestar
Pasamos de 1,9 millones de visitantes a nuestros parques en 2015, a 2,9 millones personas que encontraron en estos espacios la oportunidad para moverse y conectar con la naturaleza en 2025.
Hoy contamos con 18 parques, en el área metropolitana, Urabá y el Suroeste, el Bajo Cauca, Nordeste, Magdalena Medio y Oriente de Antioquia.
También creció nuestra idea de progreso
El progreso tiene muchas facetas, y sabemos que para cada individuo y cada familia puede verse diferente. Con eso en mente, durante esta década ampliamos las formas de acompañar a las personas en sus trayectorias de vida.
En educación, por ejemplo, Cesde pasó de cerca de 9.000 estudiantes en 2019 a casi 46.000 en 2025. Cosmo Schools nació en 2020 con 19 estudiantes y hoy cuenta con más de 6.200.
También ampliamos las oportunidades para quienes buscan transformar su relación con el trabajo o crecer con sus emprendimientos. Desde la formación para el empleo en Cesde hasta iniciativas para acompañar a trabajadores, empresas y emprendedores, nos comprometimos con el progreso de las organizaciones y su gente.
En esta década, por ejemplo, la Ruta Progreso llegó a 1.400 familias trabajadoras, acompañándolas en la construcción de hábitos y capacidades para avanzar en sus proyectos de vida. Con ELPAUER, desde 2018 hemos acompañado a más de 2.500 creadores y posibilitado conexiones con mercados que superan los 5 millones de dólares.
En salud, pasamos de acompañar a cerca de 632.000 personas en 2015 a más de 2 millones en 2025, a través de una red de 52 Centros Integrales de Salud y una clínica de alta complejidad.
También surgieron respuestas para necesidades que antes no estaban en el centro de la conversación. Creamos el primer subsidio menstrual de Colombia y el tercero en el mundo. Y con aliados como Proantioquia y Presentes creamos Comer es Primero, que ya ha acompañado a cerca de 26.000 familias para completar su alimentación.
Para transformar también hay que construir capacidad
La compensación familiar es el origen de Comfama, pero no es la única fuente que sostiene nuestra capacidad de hacer.
Durante esta década trabajamos en diversificar nuestros ingresos y fortalecer nuestra sostenibilidad financiera. Los ingresos totales crecieron 3,3 veces y los ingresos diferentes al 4 % crecieron 3,8 veces, pasando de $0,33 billones en 2015 a $1,25 billones en 2025. Nuestro patrimonio creció 2,6 veces.
Los resultados financieros son un medio, no un fin. Son parte de las capacidades que permiten pensar en el largo plazo, desarrollar nuevas iniciativas, construir alianzas y seguir ampliando las oportunidades que podemos ofrecer.
Entonces, ¿qué puede cambiar en diez años?
Puede cambiar el tamaño de una organización, su presencia en el territorio y la manera en que entiende el progreso. Pueden cambiar los problemas que decide enfrentar y las capacidades que construye para hacerlo.
Eso es lo que vemos cuando miramos la última década de Comfama. No solamente una colección de cifras o proyectos, sino una organización que mira al futuro con el compromiso ético de crecer, porque eso significa ampliar su capacidad para promover el bienestar y el crecimiento de los antioqueños.
Esta transformación es el resultado del trabajo de una red de talentos que reúne a las 9.000 personas empleadas por Comfama y sus filiales; y del trabajo en equipo que desarrollamos con las empresas, aliados y comunidades que han puesto sus capacidades y su confianza en construir juntos.


