Comfama ha asignado cerca de un billón de pesos en subsidios de vivienda en los últimos 10 años, recursos de la compensación familiar que se suman al ahorro de los hogares para cumplir el sueño de una vivienda.
Además, en este tiempo la Caja ha entregado más de más de 16.000 créditos por valor de $474.567 millones, para ser usados en vivienda nueva y mejoramiento, concedidos en su mayoría a personas con ingresos mensuales de hasta 2 salarios mínimos.
Desde 2019, Camino a mi Casa, un programa de mentoría orientado a la educación financiera para la compra de vivienda ha acompañado a más de 15.000 familias. De ellas, 5.445 ya han logrado acceder a su casa propia.
La caja antioqueña también contribuye a crear oferta de vivienda bajo altos estándares de calidad, asequibilidad financiera y sostenibilidad ambiental: más de 2.000 familias han llegado a su hogar en proyectos desarrollados directamente por Comfama o en alianza con organizaciones públicas, privadas o sociales, varios de ellos reconocidos nacional e internacionalmente por ser ejemplo de innovación social.
Tener una vivienda propia sigue siendo uno de los grandes proyectos de vida de miles de familias antioqueñas. En los últimos diez años, Comfama ha acompañado a 37.000 de ellas con subsidios de vivienda por $977.238 millones, y otras 7.500 encontraron en el crédito hipotecario de la organización una forma de completar los recursos para lograrlo.
La caja, además, trabaja desde la educación financiera, ofrece alternativas de mejoramiento, construcción en sitio propio y arrendamiento social, y participa directamente en el desarrollo de proyectos de vivienda. El subsidio es uno de los componentes de este ecosistema.
¿De dónde salen los recursos para los subsidios de vivienda?
Detrás del sistema de compensación familiar hay una idea sencilla, los aportes que hacen las empresas regresan a las familias afiliadas a través de la cuota monetaria y de oportunidades de vivienda, educación, recreación, salud, empleo, atención a la niñez, entre otros.
Una parte de esos aportes se destina al Fondo para el Subsidio Familiar de Vivienda (FOVIS), creado por la Ley 49 de 1990. La lógica del sistema parte de reconocer que las necesidades y condiciones de las familias no son iguales en todos los territorios y, por eso, tampoco lo es la manera en que se distribuyen los recursos. Cada departamento tiene una realidad distinta en términos de ingresos, formalización laboral y número de personas que dependen económicamente de los trabajadores afiliados.
Esa realidad territorial se traduce en porcentajes de apropiación diferentes para cada Caja, que la Superintendencia del Subsidio Familiar fija anualmente de acuerdo con las reglas establecidas por la ley. Así se refleja en las cifras: en 2025 Comfama apropió el 4% de los aportes empresariales al FOVIS¹. Cada peso apropiado para este propósito se convierte en una oportunidad para que más familias avancen hacia una vivienda propia.
Al mismo tiempo, esta distribución responde a otras necesidades de las familias antioqueñas. Comfama es la Caja de Compensación del país que más cuota monetaria paga, tanto en valor como en número de cuotas; la que más recursos apropia para educación básica y media (Ley 115); y la que más recursos destina a FONIÑEZ, para la atención integral a la niñez y la jornada escolar complementaria.
¹ De conformidad con las resoluciones 0075 de 2024, 0084 de 2025 y 0091 de 2026 expedidas por la Superintendencia de Subsidio Familiar, Comfama, apropia el 4% de los aportes de las empresas. Por su parte, y como marco de referencia, Colsubsidio, Compensar y Cafam apropian por ley el 20 %.
Este compromiso también ha llevado a Comfama a buscar alternativas para ampliar los recursos disponibles para vivienda. Además de la apropiación obligatoria definida para el FOVIS, en los últimos años la Caja ha destinado recursos adicionales para ampliar la capacidad de entrega de subsidios a las familias antioqueñas. En total han sido 2.161 subsidios adicionales, una decisión que va más allá de la obligación legal y que responde a una convicción: movilizar todos los recursos posibles para facilitar el acceso a una vivienda digna.
Más que un subsidio, una ruta integral hacia la vivienda
Convertir el sueño de tener vivienda en una posibilidad real va más allá de contar con un subsidio. Implica desarrollar capacidades para ahorrar, acceder a financiación y tomar decisiones informadas, así como contar con acompañamiento para identificar las oportunidades disponibles.
Con este propósito, nació en 2019 Camino a mi Casa, una mentoría que parte de la realidad financiera de cada familia para acompañarla en su financiación y en la búsqueda de la alternativa de vivienda que mejor responda a sus necesidades. De las más de 15.000 familias acompañadas, 5.445 hoy ya cuentan con una casa propia y 9.751 continúan vigentes en el programa.
Por otro lado, en la última década Comfama ha entregado 7.746 créditos de vivienda hipotecarios por $382.209 millones, en su mayoría a personas con ingresos mensuales hasta 2 SMMLV, para quienes facilitó el acceso con un subsidio a la tasa de interés.
En Urabá, en la búsqueda de soluciones habitacionales innovadoras, la Caja ha implementado un modelo de arrendamiento social con opción de compra dirigido a familias de menores ingresos. Este modelo les permite acceder a una vivienda sin contar desde el inicio con la cuota inicial y ahorrar durante 24 meses para avanzar a la compra. Hoy funciona en Jardines Comfama en Apartadó.
Y, reconociendo el camino hacia una vivienda digna no implica necesariamente comprar, en la última década más de 6.000 familias mejoraron las condiciones de su hogar con apoyo de Comfama o accedieron al subsidio de construcción en sitio propio. En créditos de mejoramiento de vivienda, la Caja ha desembolsado 8.683 créditos por un valor total de $92.358 millones, beneficiando principalmente a usuarios de Tarifas A y B.
Proyectos de vivienda reconocidos por su calidad
¿Comfama no solo aborda el reto desde la demanda, sino que también participa en la generación de oferta de vivienda. En 10 años ha desarrollado y entregado más de 2.000 viviendas de interés social en Medellín y en las subregiones de Antioquia. En 2025, por ejemplo,106 familias recibieron su vivienda en La Colinita, en el barrio Guayabal, un proyecto articulado con VIVA, Isvimed y la Alcaldía de Medellín.
Varios de estos proyectos han recibido reconocimientos por su arquitectura, sostenibilidad ambiental y sus programas de acompañamiento social. Jardines, en Urabá, por ejemplo, obtuvo el Premio Minurvi en 2021, un reconocimiento otorgado para destacar iniciativas que impulsan el desarrollo sostenible en América Latina y el Caribe; y San Marino, también en Urabá, realizado en alianza con la Fundación Unibán, fue proyecto destacado del Mies Crown Hall Americas Prize 2022, finalista en la XII Bienal Iberoamericana de Arquitectura y Urbanismo y seleccionado en la 29 Bienal Colombiana de Arquitectura y Urbanismo.
Lo que viene
Comfama continuará trabajando tanto en ampliar las posibilidades de las familias como en contribuir a una oferta de vivienda nueva y al mejoramiento de la existente. Desde la demanda, avanza en la diversificación y escalamiento de Camino a mi Casa, para acompañar a más personas en la construcción de un camino posible hacia una vivienda, de acuerdo con sus condiciones, capacidades y necesidades.
Esto implica fortalecer la ruta de vivienda nueva y, a la vez, acompañar a las familias en la búsqueda de vivienda usada y en arriendo a través de herramientas y alianzas que les permitan acceder a las oportunidades disponibles, como subsidios locales y apoyos empresariales, organizar sus finanzas, construir capacidad de ahorro y gestionar alternativas de financiación.
Desde la generación de oferta, ha lanzado al mercado en el último año un total de 1.000 viviendas, concentradas en 4 proyectos, ubicados en Medellín, Apartadó, Copacabana y Bello, con el propósito de integrar cantidad con calidad y asequibilidad financiera. Otros proyectos están por anunciarse bajo tres principios fundamentales: el diseño ético, el cuidado por la naturaleza y la generación de comunidad. Son, en total, 4.000 viviendas en estructuración.

Además, como el déficit cuantitativo es apenas uno de los retos desde la oferta, la Caja antioqueña continuará generando mejoramiento de vivienda de la mano de sus fundaciones aliadas, los operadores, Isvimed y Viva.
Después de una década, la experiencia muestra que el acceso a vivienda no se resuelve con una sola herramienta. Requiere recursos, ahorro, financiación, oferta, acompañamiento y alianzas. El papel de Comfama ha sido conectar esas posibilidades para que más familias puedan encontrar una ruta hacia un hogar.
“En estos diez años Comfama ha fortalecido su trabajo en vivienda para responder a los desafíos que enfrentan las familias para acceder a una vivienda adecuada y a los entornos cambiantes del mercado habitacional. Hoy ofrecemos un amplio portafolio de servicios, productos y proyectos que, de manera integral y articulada, abordan los diferentes retos que enfrentan nuestras comunidades en el proceso de conseguir un espacio donde vivir con dignidad. Además, de la mano de Asocajas, participamos en espacios de diálogo y articulación con los gobiernos nacionales y locales para aportar, desde nuestra experiencia, a la construcción de mejores soluciones de vivienda para las comunidades", asegura Francesco Orsini, responsable de Hábitat Comfama.

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Las empresas afiliadas aportan el 4 % de la nómina para que los trabajadores antioqueños afiliados a Comfama y sus familias puedan acceder a oportunidades de cuidado y progreso. Las noticias que compartimos con ustedes son posibles gracias a ellas.


