David Rojas, de Fashion eCommerce, conversa con Andrés Falero, presidente y director general de URA Industries, y con Catalina Álvarez y Mariana Hinestroza, cofundadoras de Agua Bendita, sobre las decisiones que han abierto nuevos caminos para sus organizaciones.
Desde la manufactura y la creación de marca, sus historias muestran que una visión de largo plazo se construye con identidad, confianza y disciplina: reconociendo las fortalezas propias, formando equipos y desarrollando capacidades para sostener lo que se sueña.
URA Industries: construir una empresa que trascienda a sus líderes
Andrés Falero plantea una pregunta fundamental: ¿qué necesita construir un líder para que una organización pueda sostenerse más allá de su presencia?
Desde su mirada, fundar una empresa implica poner cimientos: formar equipos, desarrollar capacidades y crear estructuras que permitan darle continuidad. El crecimiento exige que el liderazgo evolucione y que las decisiones dejen de depender de una sola persona.
Esa preparación también se expresa en la manera de afrontar la incertidumbre. Andrés cuestiona la idea de que el líder deba cargar solo con todas las dificultades. Un equipo formado desde la confianza puede acompañar los momentos complejos y aportar perspectivas para resolverlos.
Su reflexión reconoce que cada contexto demanda una respuesta distinta. Hay momentos para delegar y desarrollar autonomía, y otros que requieren mayor dirección y claridad. En ambos, la humanidad debe seguir presente: reconocer las dudas, gestionar las propias emociones y ofrecer orientación son responsabilidades que pueden convivir.
Al mirar las posibilidades del sector moda, destaca tres elementos: esencia, estrategia y ecosistema. Una propuesta propia, una dirección de negocio clara y la capacidad de colaborar permiten construir valor. Su invitación es a reconocer las fortalezas que Colombia puede desarrollar desde las marcas, la agilidad y la calidad, y a trabajar con otros para potenciarlas.
Agua Bendita: construir las condiciones para lo que se sueña
La historia de Agua Bendita comenzó con una amistad, unos retazos textiles y el deseo de crear vestidos de baño. Catalina Álvarez y Mariana Hinestroza comparten lo que ha sostenido ese recorrido: trabajo constante, complementariedad y confianza.
Una de las claves de su sociedad ha sido reconocer el valor que cada una aporta. Sus maneras distintas de imaginar y llevar las ideas a la práctica han fortalecido un proyecto compartido. La admiración mutua y la capacidad de acompañarse también les han permitido atravesar las dificultades.
Su experiencia muestra que confiar en los equipos exige reconocer los límites propios. En los primeros años asumieron múltiples tareas y aprendieron sobre la marcha. A medida que la empresa creció, incorporaron personas con conocimientos especializados y les dieron espacio para hacer su trabajo. Su papel como fundadoras también se transformó: mantener la visión, movilizar al equipo y abrir posibilidades.
En ese camino, soñar y planear se encuentran. Una aspiración de crecimiento implica tomar decisiones sobre inversión, capacidades y prioridades. Catalina y Mariana recuerdan que cada empresa necesita definir qué quiere llegar a ser y qué está dispuesta a hacer para conseguirlo.
La identidad ocupa un lugar central en esa visión. Llevar su propuesta al mundo también significa mostrar la creatividad de Medellín, trabajar con artesanas y reconocer el valor de lo propio. Su historia invita a comprender que crecer puede ampliar nuestra identidad y darle nuevos escenarios para expresarse.


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