El Teatro Antonio Díaz García un espacio renovado para la cultura en Girardota
Desde hace muchos años, en la sede Comfama Girardota, las personas del norte del Valle de Aburrá leen, aprenden, se cuidan y encuentran un respaldo para darle fuerza a sus proyectos de vida. Es un lugar al que se llega para compartir, encontrarse y crecer en comunidad. Pero hoy, algo en el corazón de esta sede es distinto: el Teatro Antonio Díaz García se renovó para que las y los girardotanos sigan siendo protagonistas de la escena cultural de la región. Una renovación que, no solo transforma un espacio físico, sino que crea nuevas posibilidades para que los habitantes del territorio vivan la cultura.
Un teatro que se renueva
Esta renovación ofrece mejores condiciones técnicas, más comodidad y una mejor experiencia para artistas y expectadores. Artistas de la región coinciden en que esta ha sido una de las obras más esperadas en el norte del Valle de Aburrá.
En Girardota se respira cultura. Sus fiestas municipales, que celebran la danza y la teatralidad a través del Sainete; la destacada participación de sus agrupaciones musicales en el ámbito regional; y la fuerza de las expresiones folclóricas dan cuenta de un territorio donde el arte es parte de la identidad.
Antes, este teatro fue casa para esas voces, historias y reflexiones que hablan de lo que es el territorio. Hoy su renovación es un compromiso con el acceso a la cultura como un derecho y como una oportunidad para el desarrollo cultural y la memoria de las y los girardotanos.
Como organización soñamos con un teatro en el que artistas, públicos diversos y procesos culturales de la región, encuentren un lugar para crear y compartir. Lo imaginamos como un punto de encuentro donde vecinos, familias, niñas, niños, jóvenes y personas mayores disfruten de los mundos que solo hace posible el arte. Más que un edificio, imaginamos el Teatro Antonio Díaz García como una casa abierta para que las tradiciones sigan vivas, para que nuevas propuestas encuentren eco y para que la cultura continúe siendo protagonista en Girardota y en el norte del Valle de Aburrá.
Un legado para la memoria: Antonio Díaz García, un líder obrero al servicio del bienestar
En diferentes espacios de Comfama hemos honrado a los pioneros de la compensación familiar, aquellos que, con nuestra fundación, también crearon un sistema que hoy suma 72 años de vida trabajando por la equidad, la justicia, el bienestar y el progreso de los trabajadores y de sus familias. El Teatro Comfama San Ignacio Alfonso Restrepo Moreno, la sede Diego Tobón Arbeláez de Rionegro y ahora el Teatro Antonio Díaz García, en Girardota.
Nació en Argelia, Antioquia, en el seno de una familia campesina. Buscando un mejor futuro llegó a la ciudad e inició su camino en la Fábrica de Galletas Noel y desde allí inició una trayectoria comprometida con el bienestar de los trabajadores y sus familias. Fue un impulsor clave del subsidio familiar y de la creación de las cajas de compensación familiar en el país.
En 1949, bajo su dirección, se creó el primer subsidio familiar en un acuerdo entre Ferrocarriles de Antioquia y la Unión de Trabajadores de Antioquia (Utran).
En 1954, presentó una ponencia en el Quinto Plenum Nacional de la Unión de Trabajadores de Colombia que dio origen a la primera Caja de Compensación Familiar del país, con aportes del 1 % del salario de los trabajadores.
Este líder sindical también fue esencial para cimentar las bases de esta Caja. “Comfama es el fruto de la concertación”, afirmó en su momento Díaz García, una frase que hoy resuena con especial fuerza en este teatro que ahora lleva su nombre y que busca ampliar la oferta para que trabajadores y sus familias disfruten del ocio, el arte y la cultura. Nombrar este teatro en su honor es reconocer una vida dedicada a la concertación, al diálogo y al trabajo colectivo.



