Miguel Márquez Sánchez, de nueve años, vislumbra un futuro rodeado de música y una de sus inspiraciones más importantes fue el encuentro que tuvo, en 2024 y 2025, con Los Hispanos, una orquesta que cambió su vida.
Miguel Márquez y su pasión por Los Hispanos
08 de Enero 2026
Miguel Márquez Sánchez tiene nueve años y uno de sus lugares favoritos es la sede Comfama Itagüí. A los dos años ingresó allí a cursos de iniciación musical y desde entonces la música inundó su vida. El 28 de septiembre de 2024 vio por primera vez a Los Hispanos en un concierto acompañado por la Orquesta Filarmónica de Medellín. El amor de Miguel por sus canciones fue inmediato y ha hecho que esta agrupación icónica del país lo nombre como su “pupilo”.
“Yo primero canté y después hablé”, confiesa Miguel, quien desde sus primeros años de vida se la pasaba tarareando comerciales o siguiendo el ritmo de las introducciones de algunos programas de televisión. En su casa suena rock, cumbia, porro, salsa... géneros musicales variados que acompañan la cotidianidad de toda la familia. “Cuando escucho música me siento feliz. Cuando me siento apagado, aburrido, pongo, por ejemplo, Los Hispanos o rock... en mi casa siempre hay música”, continúa.
Por eso para Miguel, ver a Los Hispanos en vivo en 2024, representó un gran hito en su vida. “Escuché esa música y yo me dije que, aunque ya la había escuchado a través del celular, no era lo mismo, no era lo mismo grabado que en vivo. Sentí mucha alegría que no sabía dónde ponerla. O sea, era una felicidad tan extrema que no sabía qué hacer. Ese día, me subieron tres veces a la tarima y canté y todo”, cuenta Miguel. Su madre es amiga de un vocalista de la orquesta y, sin esperarlo, despertó en su hijo una fuerza imparable; desde ese día las letras de Daniela, Adonay, Yo me voy pa' Macondo, Papelito blanco, entre otras, no han dejado de sonar en casa.
La mágica noche de ese concierto le regaló la canción que se convertiría en su favorita: Fantasía nocturna. Miguel explica la belleza que se esconde en su letra: “La letra es la que importa; en esta canción hay un señor que se quedó contemplando el panorama y a lo lejos divisó un lucero que lloraba. Ese lucero se transformó en paloma mensajera y voló tan alto, tan alto, que se confundió en la niebla”.

Los Hispanos y Filarmed decidieron repetir en 2025, el concierto de 2024, ya que el éxito fue rotundo. La cita fue el martes 16 de diciembre y Miguel esperanzado, pero sin certezas de que volviera a suceder, tenía un presentimiento que se hizo realidad. “Yo siempre tuve la esperanza de que iban a hacer ese concierto. Cuando confirmé que sí, le dije a mi mamá que me averiguara si sí había boletas y sí había. Entonces le dije que había que aprovechar y comprarlas rápido, antes de que se acabaran”, cuenta.
En este segundo encuentro, Miguel ya se sentía como en casa; los integrantes de la orquesta lo subieron de nuevo al escenario y le dieron un detalle, que más que por su valor material, fue significativo por el momento inolvidable y el impulso para su futuro: “Mi sueño en la música es ser un cantautor profesional; no cantar música con autotune ni nada, sino cantar de verdad. No poner música encima de mi voz para que los demás crean que estoy cantando; no hacer la mentira, sino la verdad, porque si uno va a hacer algo, hay que hacerlo bien”, finaliza Miguel con la convicción plena de que desea recorrer el camino acompañado de su voz y su guitarra.


