Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), una de cada cuatro personas en nuestra región ha atravesado alguna experiencia relacionada con su salud mental. Y aunque todavía hay barreras que dificultan el acceso al cuidado, cada vez hay más conciencia, más espacios de apoyo, más redes dispuestas a sostenernos.
Hablar también es cuidarse
03 de Julio 2025
La salud mental es una conversación que cada vez se abre con más fuerza y más voces. Y eso ya es una buena noticia. Porque durante mucho tiempo fue un tema invisible, lleno de silencios y prejuicios. Hoy, poco a poco, nos atrevemos a decir en voz alta lo que antes callábamos. Y ese primer paso ya es una forma de sanar.
En distintos sectores, empieza a reconocerse que el cuidado emocional es parte fundamental del bienestar de las personas y de las comunidades.
Escuchar(se)
Cuando nos damos permiso para hablar, también abrimos la puerta para ser escuchados. Y en ese acto, aparentemente pequeño, hay una posibilidad inmensa: la de empezar a sentirnos acompañados, comprendidos, sostenidos.
En Comfama, el bienestar se concibe como una experiencia integral, que involucra no solo la salud física, sino también el cuidado de las emociones y las relaciones humanas. Por eso, se han creado entornos en los que la conversación, el juego, el arte y la compañía son parte esencial del cuidado.
El acompañamiento emocional no está reservado solo para situaciones críticas. También puede ser útil en momentos de confusión, de preguntas internas o de necesidad de orientación. Reconocer ese punto es parte de una mirada más amplia y humana sobre la salud mental.
No fue por arte de magia, fue por ir al psicólogo
Por eso existe la Red de Amor, un servicio de apoyo psicológico y cuidado de la salud mental que ofrece acompañamiento profesional en un entorno seguro. Su propósito es brindar herramientas y orientación especializada para el bienestar emocional, a través de espacios diseñados para compartir, sanar y crecer.
Psicólogos, terapeutas y profesionales del cuidado emocional acompañan a quienes atraviesan momentos de ansiedad, tristeza, duelo, incertidumbre o simplemente preguntas que no saben cómo resolver solos. No se trata de tener todas las respuestas, sino de caminar juntos hacia otras posibilidades.


