Los desafíos globales ya no se quedan en los informes internacionales: están moldeando el presente de regiones como Antioquia. Liderar significa interpretar esas señales y convertirlas en decisiones que cuidan la vida.
Gonzalo Delacámara, economista senior y director académico en IE University, nos invita a comprender que el liderazgo del siglo XXI solo es posible si somos capaces de conectar la escala global con la acción local, uniendo ciencia, ética y estrategia para transformar los modelos de desarrollo.
Con casi tres décadas de experiencia en más de 100 países, Gonzalo ha acompañado a gobiernos, organismos multilaterales y empresas a enfrentar la complejidad del cambio climático. Su mensaje es claro: la sostenibilidad no es un área técnica, es la nueva forma de leer el riesgo, la competitividad y el sentido de progreso en los territorios.
Antioquia en el mundo: por qué lo global importa para lo regional
En este diálogo, Delacámara profundiza en cómo discusiones globales, como las de la COP16 en Colombia y la COP29 en Azerbaiyán, se traducen en decisiones empresariales concretas para Medellín y Antioquia.
Estos procesos no son conversaciones lejanas: determinan regulaciones, trazan nuevas expectativas de mercado y definen las condiciones ambientales de las que depende la competitividad regional.
Adaptarse: la inteligencia decisiva para el futuro
Para Gonzalo, la adaptación no es un plan de contingencia: es la forma superior de inteligencia en un mundo incierto. La región ya vive los efectos del cambio climático: eventos extremos, riesgos hídricos, presión sobre la biodiversidad y transformaciones en sectores como energía, agroindustria y movilidad.
Entender estos riesgos permite fortalecer infraestructuras críticas, anticipar disrupciones y proteger la vida. La adaptación no es solo ambiental: es económica, empresarial y cultural.
Tres dimensiones para un liderazgo sostenible en el territorio
Gonzalo propone tres lentes para comprender la sostenibilidad como una estrategia integral:
1. Riesgo: el clima, la pérdida de biodiversidad y las tensiones globales afectan flujos financieros, mercados y cadenas de suministro. Leer el riesgo con rigor es una ventaja competitiva.
2. Valor: la sostenibilidad permite crear nuevos modelos de negocio, innovar con propósito y fortalecer reputación y confianza. No es un costo: es una vía para generar prosperidad.
3. Gobernanza: las decisiones relevantes requieren información científica, cooperación interinstitucional y visión de largo plazo. El liderazgo empresarial es parte fundamental de esa gobernanza.
De la sostenibilidad a la resiliencia: una nueva ética del liderazgo
Delacámara insiste: la sostenibilidad debe trascender las declaraciones corporativas. Es una práctica cotidiana basada en decisiones informadas por ciencia, análisis de riesgos físicos y de transición, comprensión del territorio y una ética que prioriza la vida y la dignidad humana.
En Antioquia, esto implica repensar sistemas de agua, energía, movilidad, uso del suelo y cadenas productivas desde una lógica de futuro. La pregunta ya no es “¿cómo reducimos impactos?”, sino “¿cómo fortalecemos la capacidad de nuestra región para prosperar en escenarios de incertidumbre?”
Biodiversidad: un activo estratégico para Antioquia
América Latina ha perdido cerca del 95% de sus poblaciones de vida silvestre desde 1970. Gonzalo advierte que esta crisis no es solo ambiental: representa un riesgo económico y sistémico para sectores clave como agua, agricultura, energía y turismo. Cuidar la biodiversidad del territorio es, por tanto, una decisión económica, empresarial y de futuro.
Liderar con sentido colectivo
El liderazgo del siglo XXI no es individual ni aislado, requiere colaboración, visión sistémica y coherencia entre propósito y acción. Los líderes empresariales de Antioquia tienen un rol clave en: impulsar innovaciones que aumenten la resiliencia urbana y rural, tomar decisiones con base en evidencia, construir alianzas público-privadas y generar valor que proteja la vida. Liderar con sentido colectivo es comprender que cada decisión empresarial tiene un impacto público.
El liderazgo que el territorio necesita, hoy
La conversación con Gonzalo Delacámara nos recuerda que la sostenibilidad no es una tendencia, es el nuevo lenguaje del desarrollo y la condición para que territorios como Antioquia sigan prosperando. En un mundo donde el futuro ya no es lineal, la pregunta que queda abierta es simple, pero decisiva: ¿Estamos tomando hoy las decisiones que permitirán que nuestra región prospere mañana?
Revive el diálogo con Gonzalo Delacámara aquí:




