Hay decisiones que cambian la forma en que una empresa cuida a sus trabajadores y trabajadoras. Implementar una zona cardioprotegida es una de ellas.
En Colombia, la Ley 1831 de 2017 y la Resolución 3316 de 2019 establecen que los espacios con alto flujo de personas deben contar con un Desfibrilador Externo Automático (DEA) y señalización visible. Y la evidencia es clara: según el Ministerio de Salud, el paro cardiorrespiratorio es una de las principales causas de muerte súbita en el país.
Actuar a tiempo puede cambiarlo todo. La implementación de un DEA en espacios laborales puede aumentar hasta en un 70 % la probabilidad de supervivencia si se utiliza dentro de los tres minutos siguientes. Por eso, más de 500 empresas en Colombia han iniciado procesos de cardioprotección desde la entrada en vigencia de la normativa correspondiente.
Implementar una zona cardioprotegida no solo asegura el cumplimiento normativo, sino que también fortalece la seguridad, integra la respuesta a emergencias y envía un mensaje claro: en tu empresa, la vida es una prioridad. Con el acompañamiento adecuado, cada organización puede avanzar de manera consciente y preparada.




