Así se ha tejido la historia de Comfama en Amagá
Consolidamos un camino de años acompañando a las familias y empresas de la región, con una sede que abre sus puertas para apoyar cada propósito. Así ha sido su desarrollo en el tiempo.
“Siempre he dicho que la mejor vida que uno puede tener es vivir en un pueblo”, cuenta Dora Eugenia Quiroz, con esa sonrisa que se ilumina cada vez que habla de Amagá 💚. Nació en Titiribí, pero desde los cinco años este municipio es su hogar, el lugar donde ha tejido su historia.
Durante décadas viajó todos los días a Medellín para trabajar en la Gobernación de Antioquia. Allí conoció Comfama y, al terminar sus jornadas, encontraba alegría en los cursos de yoga y gimnasia junto a sus amigas, en el Edificio Vásquez.
Hoy, ya jubilada, Dora disfruta de una nueva etapa de su vida 🌸. Se siente afortunada porque ahora no tiene que desplazarse: puede seguir cultivando su bienestar en su propio municipio. “La yoga ha sido el mejor regalo que me he podido dar —dice— porque nos enseña a respirar, a estar presentes y a vivir mejor. Y lo más bonito es que he podido invitar a muchas personas más a unirse”.
Cada lunes, miércoles y viernes, Dora se encuentra con sus amigas en la nueva sede Comfama Amagá, un espacio que se ha convertido en punto de encuentro, cuidado y bienestar ✨. Allí sigue escribiendo su historia, rodeada de amistad, salud y nuevas posibilidades.
Consolidamos un camino de años acompañando a las familias y empresas de la región, con una sede que abre sus puertas para apoyar cada propósito. Así ha sido su desarrollo en el tiempo.
Yo no nací en Amagá, pero después de tantos años ya me siento amagaseña de corazón 💚. Aquí crecieron mis hijos, aquí trabaja mi esposo y aquí he estado yo como docente de la Normal Superior durante casi toda mi vida. Son 38 años acompañando a los estudiantes y, la verdad, siento que este pueblo me adoptó y yo lo adopté a él.
Mi relación con Comfama empezó hace mucho, cuando fui beneficiaria por parte de mi esposo. Más adelante descubrimos que había cursos de yoga en el municipio y eso se volvió un punto de referencia. Con el tiempo, Comfama fue llegando cada vez más fuerte a Amagá, y lo bonito es que no solo ha traído programas para estudiantes y familias, sino también oportunidades para nuestros profesionales locales.
Para mí, los cursos de yoga y danza se han convertido en un regalo 🌸. Más que hacer ejercicio, son un espacio para la salud mental, para respirar, relajarnos y sentirnos bien. Somos un grupo de docentes que nos encontramos cada semana y siempre decimos lo mismo: estos son los espacios que nos merecemos. Y lo mejor es la calidad humana de los profesores, siempre motivadores, siempre cercanos.
Nací en Ecuador, y hace cinco años la vida me trajo a Amagá. Llegué y me encontré con estas montañas que me recordaban a mi tierra, con un pueblo cálido y con gente que de inmediato me hizo sentir en casa. Pero lo más especial fue que aquí conocí a la mujer que hoy es mi esposa, una amagaseña que me robó el corazón 💛. Con ella formé mi familia y, en medio de la pandemia, nació nuestro hijo en Medellín, un niño que ya crece como un amagaseño más.
Hoy me dedico al comercio, tanto en el municipio como en mi país, y me siento muy a gusto con la vida que hemos construido acá. Me gusta despertar, abrir la ventana y ver las montañas, escuchar los pajaritos… me siento muy amañado, como se dice aquí.
Desde hace un tiempo soy usuario del CIS de Comfama en Amagá. Antes me atendían en San Diego y luego en Caldas, pero cuando supe que ya estaba este espacio aquí, no dudé en pasarme. Ha sido una gran alegría tenerlo cerca, porque la atención es cálida, eficiente, y porque además de los servicios de salud se abre la puerta a muchas otras cosas: yoga, cursos, talleres… oportunidades que enriquecen la vida diaria.
Yo trabajo en Interaseo desde hace un año y cuatro meses. Hace poco vine a la sede de Comfama a solicitar un crédito para apoyar a mi hija en sus estudios 🎓. Ella está en grado 11, se gradúa este año, y en el camino le han pedido materiales y gastos que son bastante costosos. Con este crédito logramos cubrir esas necesidades y darle la tranquilidad de que puede terminar su colegio sin preocupaciones.
Para mí fue una experiencia muy buena, la asesoría fue rápida y clara. Daniela, la persona que me atendió, en cuestión de minutos me ayudó a resolver lo que necesitaba. Sentí que Comfama me dio una mano en el momento justo. Cuando le conté a mi hija que ya estaba todo solucionado, me dijo: “mamá, qué felicidad”. Y si ella está feliz, yo también estoy tranquila 💛.
Mi hija es muy juiciosa y sueña con estudiar veterinaria. Ese es también mi sueño: verla cumplir sus metas y convertirse en la profesional que quiere ser. Sé que con esfuerzo y con apoyos como este crédito, lo vamos a lograr. Porque no hay nada que dé más paz que poder acompañar a los hijos en su camino y abrirles la puerta a un mejor futuro.
En la sede Comfama Amagá abrimos las puertas para encontrarnos, cuidarnos y crecer juntos. Aquí las familias y las empresas encuentran un lugar que acompaña sus propósitos, un espacio pensado para el bienestar, el aprendizaje y la construcción de comunidad.
Es un lugar donde puedes cuidar tu salud en el Centro Integral de Servicios, disfrutar de la biblioteca para conectarte con nuevas historias, aprender en cursos y talleres para todas las edades, recibir orientación en empleo y emprendimiento, y vivir una agenda cultural que llena de vida a la región. También encontrarás acompañamiento en proyectos de vivienda, acceso a seguros y créditos que apoyan tus planes, así como espacios para el bienestar físico y mental.
Más que una sede, es un punto de encuentro en el corazón de Amagá, donde cada servicio se convierte en una invitación a transformar la vida cotidiana y a crecer de la mano de quienes hacen parte de esta región.