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Segunda edición

Aprendizajes que nos dejó el Festival de Filosofía 2025

¿Qué lugar ocupan hoy el ocio y el placer en medio de una sociedad que nos pide producir sin parar?  

Cabecera Aprendizajes Filosofía 25
  • Sobre el festival
  • Día 1
  • Día 2
  • Día 3
  • Destacado para ti

En esta segunda edición del Festival de Filosofía Comfama celebramos más de 70 actividades junto a 31 invitados nacionales e internacionales, que nos llevaron a habitar la pausa, redescubrir el gozo de filosofar y cuestionar qué significa ser humanos en tiempos de velocidad. 

Fue un encuentro con más de 3.000 asistentes que se sumergieron en diálogos, talleres, podcasts en vivo, itinerarios filosóficos, una feria editorial y hasta un cierre musical con Nidia Góngora. Tres días en los que la filosofía salió de los libros para caminar las calles, habitar teatros, cafés y bibliotecas, además de recordarnos que pensar también es un acto colectivo y gozoso. 

¡Revive las charlas del festival!

Día 1

Charla de apertura: ¿Qué lugar ocupan el ocio y el placer en nuestras vidas? 

Magdalena Reyes Puig le dio inicio al festival explicando que el ocio no es ausencia de acción, por el contrario, es, en sí mismo, una actividad. El ocio es una práctica que no busca un resultado productivo, sino la libertad de salirnos de la necesidad, de no ser esclavos de ella. 

Entonces, la filosofía nos libera de las necesidades impuestas por el contexto y abre un espacio radical a través de la pregunta, siendo esta el arma de resistencia más poderosa que existe. 

¿Que “vivieron felices y comieron perdices”? ¡Ja! 

¿Por qué pensamos tanto en la felicidad, si para cada uno representa un fin distinto? Danielle Navarro y Julián Fulks, en conversación con Catalina Trujillo-Urrego, crearon preguntas que nos invitan a reflexionar sobre el propósito de la vida: ¿es el ocio o la producción lo que nos da sentido? ¿Qué nos mantiene juntos? 

El Topo. El placer y el ocio tiene cuerpo: lo que la ciencia sabe del goce 

En la conversación entre Pablo Gómez y Miguel Reyes se explicó que el ocio no es lo mismo que el tiempo libre, sino la decisión sobre qué hacer con él. Hoy el ocio es considerado una “pérdida de tiempo” debido a la cultura de la productividad.  

La industrialización borró placeres cotidianos como la siesta, por eso, se insiste en que cada persona debe decidir qué le da placer según sus valores y principios y no por mandatos externos.  

Ocio y libertad: ¿resistencia al ritmo productivista?  

En la conversación entre Jorge Giraldo, Juan David Almeyda y Daniela Gómez Saldarriaga vimos el aburrimiento con otros ojos y entendimos que la vida buena en una sociedad libre es la vida que cada uno decide.  

“El no hacer nada en una sociedad hiperproductivista se vuelve una forma de resistencia”.

Día 2

Buscar la felicidad en la incertidumbre 

“El problema no es la incertidumbre, sino cómo la habitamos”, dice Magdalena Reyes Puig en conversación con Mónica Diago y Estefanía González sobre como la maternidad no vienen con manual y la incertidumbre es inevitable.  

La clave está en confiar en la intuición y aceptar la incertidumbre como parte de la vida. El verdadero empoderamiento está en confiar en uno mismo y soltar el control.  

Ma, estoy aburrido  

Josefa Ros Velasco nos llevó a entender el aburrimiento, algo que se ve, se externaliza y que todos lo vivimos. Pero entonces, ¿el aburrimiento es igual al ocio? 

El aburrimiento aparece cuando la situación en la que estamos no nos estimula y sentimos que estamos perdiendo el tiempo. Perder el tiempo no es un placer, aunque la necesidad de estímulo varía en cada persona. 

El placer: cuestión de ligereza o densidad 

Alejandra Arcila y Julián Fulks nos recuerdan que el ocio es el lugar donde el placer florece sin obligación, donde la ligereza no significa vacío.  

En nuestra cultura, la productividad nos impone ser siempre ligeros, no hablar con seriedad, estar obligados a reír o a encontrar satisfacción inmediata. Entonces, si el mundo es tan pesado, ¿debemos responder con ligereza? O ¿es en el peso donde también podemos hallar placer?  

Las escenas del ocio 

En la conversación entre María del Rosario Escobar, Juan David Pineda y Juan David Vélez nos preguntamos: ¿Es el arte el espacio perfecto para hablar del ocio?  

Desde el ocio latino, el privado, para el cuerpo, el ocio colectivo y el individual, hasta el ocio como repetición, productivo e improductivo. ¿Cómo plasmamos esto a través del arte?   

Afueradentro 

En su conversación con la IA, Jorge Caraballo nos hace reflexionar sobre ella con distintas preguntas: ¿Qué dice de nosotros, como seres humanos, que el primer uso que demos a la IA sea como acompañante y terapeuta? ¿Estas tecnologías nos pueden ayudar a vivir mejor?  

Si le damos un buen uso, la inteligencia artificial nos regala energía, esa que nos lleva a crear conexiones más reales, a tener más tiempo con los demás y con nosotros mismos.  

Día 3

Creatividad e inutilidad: entre el ocio que “sirve para algo” y el desocupe 

¿Y si la verdadera creatividad estuviera en aprender a soñar y a preguntar? Josefa Ros Velasco y Julián Fulks en conversación con Camila Santamaría coincidieron en que el ocio nunca es inútil.  

¿Qué pasaría si entendiéramos la creatividad más como investigación que como originalidad absoluta? La creatividad nace de las preguntas más que dé las respuestas y surge también en el tiempo ocupado, no únicamente en el ocio.  

El placer es en lo simple 

¿Es posible disfrutar del trabajo? ¿Se puede vivir el ocio desde el colectivo? Son preguntas que nos hicieron pensar en la conversación de Eial Moldavsky, Matilde Orlando y Perla Toro.  

Mientras Eial insiste en que el ocio solo cobra sentido en lo colectivo, Matilde recuerda que hoy se vive como una experiencia individual y estandarizada. Y en un mundo que confunde diversión con evasión, muchos corren tras falsos placeres que los alejan de las preguntas esenciales.  

¿Placer con límites o sinvergüenza? Estoicos y hedonistas al desnudo 

Para Matilde Orlando y Santiago Verhelst en conversación con Paloma Marín, trabajar no tiene nada que ver con ociar: el ocio fue elitista y clasista y el trabajo un castigo. Hoy se entiende como un “no trabajo”, más que como disfrute.  

Mientras las escuelas de filosofía parecen anticuadas, el pensamiento sigue vivo en la práctica cotidiana, cambiando con la sociedad.

Desocupación, ocio, descanso y libertad 

¿Qué significa estar “desocupado”? Para Carolina Sanín es estar vacío, hueco, listo para que algo nos habite. Ese vacío interior es libertad.  

El ocio no es simplemente inactividad, sino un proceso de formación similar al que ocurre en el vientre materno, donde uno crece mientras está "completamente pasivo”. 

Y tú, ¿qué aprendizajes te llevas de la segunda edición del Festival de Filosofía?