María Cristina: ¿Quién es?
Ella es Licenciada en Etnoeducación con énfasis en Ciencias Sociales, también estudió Antropología Aplicada a las Misiones y tiene un diplomado en Gestión Pública. Hace parte de la Red Nacional de Mujeres Afrodescendientes, también a la asociación de mujeres Negras Emprendedoras ASOMUNE ALINKA (Red Kambiri) de Puerto Berrío, y tristemente es víctima del conflicto armado colombiano.

Cristina nació en "La Sierra", una vereda que recién conoció, ubicada al oriente del municipio de Bagadó en el Chocó, sobre el río Andágueda. Es orgullosa de su terruño, y aunque lleva casi toda su vida viviendo en Puerto Berrío, aún conserva su acento natal, y con su alto nivel de servicio se le escucha decir: "Chocó es la tierra que me vio nacer, Antioquia me crió y Colombia me necesita", así dijo inequívocamente. Esa es ella, una enérgica madre a la que casi no se le escapa nada, está pendiente de todo, y le encanta poder confiar en la gente que la mira a los ojos cuando habla.

María Cristina: Mamá
María Cristina tiene cinco hijos, cuatro mujeres y un niño, y a donde quiera que ellos estén, ella llegará allá. Es una mujer tan preocupada que es capaz de andar con la bolsa dentro de la bolsa sobre la bolsa de la bolsa, llena de cosas para llegar tan preparada que no le haga falta nada. Su amor es tan grande que le alcanza para todo el mundo, ella dice que "uno siempre tiene que estar enamorado, enamorado de algo, de alguien, o de algún lugar, pero siempre y en especial, de uno mismo". Y ama a su familia, que es la que le trae la fuerza para seguir luchando y la motivación para sobrellevar los dolores que esta misma le trae.

María Cristina: Campesina
Cristina tiene un Santuario, donde ella es la Santa Morena de adoración en su hogar, una humilde y alejada casita en medio de montañas en el municipio de Maceo, Antioquia. Ella tiene conocimiento en medicina ancestral, inclusive en su casa, la naturaleza la acompaña, y cuando hablo de naturaleza es toda ella con lo que se rodea. Tiene orégano, plátano, cebollas, bijao, y como una alusión botánica a su nombre de origen griego, tiene la "corona de espinas", una planta de flor pequeña y muchas afiladas espinas, y lo más curioso es que las tiene en su casa, y en su parcela, y en ambas tiene una versión amarilla y una roja.
Ella viaja con frecuencia y lleva en su bolso —como Félix el gato— todo lo que necesita. Es una sabia campesina que tiene a su disposición toda la naturaleza que necesita, y como buena madre tiene una inmensa capacidad de tener siempre una solución.

María Cristina: Afrodescendiente
María Cristina es una mujer coleccionable. Sabe que su color de piel es diferente al de muchos, como los ojos, o la altura, el cabello o cualquier cosa, pero sabe también, y muy bien, que ella es igual a todos, por eso siempre trata a todo el mundo con respeto, y como si fuera alguien rubio, o de ojos claros. Presume sus raíces por donde quiera que va. Posee toda clase de balacas, cerámica, collares, sombreros, recuerdos, entre muchas tantas cosas de colores vivos y exóticos en los lugares donde está o a donde va.

Cristina enseña paz, da talleres para la sanación del espíritu, pero quiere más. Lo que ella desea es respeto, aprendizaje, comprensión, amor, felicidad. Quiere ver la sensatez de las personas, que sean amables, respetuosas del tiempo y del espacio de los demás. Su color de piel, en la teoría del color, es la suma de todos los colores, y fotográficamente es la piel que más cuidado necesita... A María Cristina siempre la acompañará la música, los colores vivos, la alegría, inclusive la gente por donde quiera que vaya. Ella es un astro que brilla con luz propia y yo quiero que siga iluminando mi camino, así como me dio la luz para estas fotografías.
Un beso y "un abrazo afrocolombianísimo". Vayan siempre "dispuestos para la paz"
