Claustro, un cruce de caminos

Claustro, un cruce de caminos

El Centro Cultural Claustro Comfama es un espacio patrimonial en el corazón de la ciudad de Medellín, en San Ignacio. Este edificio que hace parte de un complejo arquitectónico junto con la Iglesia de San Ignacio de Loyola y el Paraninfo, fue testigo de distintas guerras, del nacimiento de la educación en Antioquia y fue refugio para el alma religiosa. Hoy, deja ver sus pasillos, sus balcones, sus paredes, su fuente de agua, su teatro y sus jardines en un recorrido por el tiempo y el espacio.

La historia cuenta que desde que los frailes franciscanos iniciaron la construcción de un colegio, una iglesia y un convento en 1803 en la cabeza de Fray Rafael de la Serna, la vida de este complejo arquitectónico ha atravesado las visicitudes de la lucha por la independencia, los conflictos inherentes a la conformación de la nación colombiana y las incesantes guerras civiles que sacudieron al país hasta la Guerra de los Mil Días. Todos estos acontecimientos, pusieron al edificio en el centro como un lugar de debate o de confrontación entre los fusiles o los libros.

Este es un recorrido virtual realizado por el artista Asdrubal Ramírez que utiliza herramientas digitales como el modelado 3D, la animación y el audio con el fin de crear una experiencia inmersiva que permita el conocimiento de un espacio fundamental para la historia de la ciudad. Es una invitación a recorrer el Claustro, conocer sus espacios y sus historias.

ASDRUBAL RAMÍREZ

Artista multidisciplinario, Ingeniero Electrónico, con Máster y Doctorado en Ingeniería. Actualmente docente del programa Comunicación y entretenimiento digital de la Universidad de Medellín. Gracias a su formación académica y científica se ha enfocado en implementar diferentes técnicas del arte digital en instalaciones y puestas en escena que asocian la realidad con lo virtual; durante los últimos años se ha especializado en el desarrollo de ilustración digital, animación, videomapping, videojuegos, sensores e interacción.

Entre las apuestas artísticas y tecnológicas, ha centrado la atención en el ser humano y su cuerpo, buscando disponer la tecnología al servicio de la poesía, desarrollando y utilizando un lenguaje visual basado en el juego y el placer como medio de la imaginación.