Mónica Castaño eligió el campo y el campo la eligió a ella

Mónica Castaño eligió el campo y el campo la eligió a ella
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Los días de Mónica Castaño inician muy temprano. Entre cuatro y cinco de la mañana ya se ha tomado su primera taza de café y se prepara para salir con su padre a trabajar en los cultivos de café que quedan a más de 40 minutos caminando desde su casa. Allí están todo el día pendientes de las labores de siembra, cuidado y recolección.

Desde que tenía seis años empezó a interesarse por la tradición del café, de la mano de su padre y de su abuelo, por eso, decidió estudiar una tecnología en producción agroecológica para poder ampliar sus conocimientos y ponerlos en práctica en su finca familiar.

“La labor del campo es muy dura pero tenemos que seguir adelante. Mucha gente me ha dicho que me vaya a trabajar a la ciudad, pero yo tengo un arraigo muy profundo al campo ya que es el lugar que nos da lo más importante, la comida”, expresa esta joven de 21 años de la vereda La Arcadia, de Santa Bárbara, en el Suroeste de Antioquia.

Durante tres años estudió en el Tecnológico Coredi, ubicado en Marinilla, en donde realizó su carrera tecnológica junto con jóvenes de distintos lugares de Antioquia. Mónica cuenta que esta experiencia fue fundamental para conocer más sobre el departamento, su riqueza y variedad agroalimentaria; además, le permitió compartir conocimientos con otros jóvenes campesinos.

Una palabra: emprendedora

Desde que estaba en el colegio empezó a sembrar sus propias plantas de café y repartía las ganancias con los familiares que le ayudaban a cultivarlas. Ahora está trabajando en un lote de 1.500 plantas de café tipo Castillo rosario que son de su propiedad.

Gracias a sus estudios aprendió la importancia de alternar los cultivos para que estos sean más sustentables y sostenibles con el medio ambiente. Antes, en su finca solo tenían sembrado café, pero ahora cultivan maíz y frijol y cuentan con una huerta en la que tienen cebolla, repollo, cilantro, tomate, entre otros alimentos. “Es como mercar en nuestra propia finca”, dice Mónica mientras sonríe. También tienen pollos de engorde, gallinas ponedoras, cerdos y conejos. Hoy en día surte a la vereda con los huevos de su finca.

Trabajo por su comunidad

Mónica pertenece a la Junta de Acción Comunal de la vereda La Arcadia desde los 17 años y está convencida de que compartir los saberes es una tarea de todos, por eso, anima a su comunidad para mejorar las prácticas en las fincas y tener cultivos más sustentables, igualmente, motiva a sus vecinos a participar en proyectos para el desarrollo de la vereda.

También hace parte del Programa para la Especialidad del Café -PEC que brinda formación y acompañamiento en distintas áreas a miembros de familias caficultoras de Antioquia, y del cual Comfama es aliado.  Mónica ha participado en diferentes actividades del programa y junto con otros jóvenes de Santa Bárbara, que pertenecen al PEC, están trabajando en una propuesta para comercializar su café en todo el departamento.

Nuevos aprendizajes

Esta joven es una apasionada por el aprendizaje. Dice que “hay que tener conocimientos de todo un poco” y se destaca como autodidacta. Tiene  cursos de preparación de bebidas a base de café, y análisis de las características sensoriales del café mediante la catación, además, de un diplomado en agroecología.

Hace tres semanas inició el curso ‘Emprendedor en desarrollo de actividades turísticas en espacios naturales’ con el SENA, pues piensa que el turismo del café puede atraer desarrollo a las comunidades rurales, razón por la cual quiere empezar a especializarse en este tema.

Mónica está convencida de que los jóvenes rurales pueden permanecer en el campo y aportar al crecimiento del agro colombiano si se les dan las oportunidades para hacerlo.

“Tenemos que sentirnos orgullosos de nuestra labor y nuestro esfuerzo, podemos hacer grandes cosas si nos ayudamos entre todos y si aumentamos nuestros conocimientos mediante la formación de los campesinos”.